Las prácticas de lectura en el ámbito universitario


La lectura y la escritura son dos procesos distintos, pero en el ámbito educativo aparecen entrelazados.

En el caso de los textos académicos son muy complejos ya sea por su estructura, lenguaje específico, porque suponen tener conocimiento previo y porque dialogan con otros textos, es decir los textos académicos son complejos por el tipo de relaciones que establecen con otros textos propios de la comunidad académica de la que forma parte.

Del mismo modo, será el profesor quien comunique a los alumnos sus expectativas respecto de los conocimientos propuestos en la asignatura, quien explicará cual es la inserción de la diversidad de los textos seleccionados en ese tramo de la carrera universitaria, su vinculación con otras asignaturas, entre otras variables que el profesor podrá comunicar a sus alumnos, contribuyendo a la búsqueda de un significado compartido. ( Corrado y Eizaguirre,”sf”, p.5)  

El alumno en el contexto universitario sigue requiriendo la intervención del profesor en cada dominio de conocimiento.

Durante los procesos de lectura los estudiantes construyen el sentido del texto a través de distintas transacciones con el material escrito y sus propios conocimientos sufren transformaciones, por lo tanto, en una perspectiva transaccional, tanto el sujeto que conoce como el objeto a conocer se transforman durante el proceso de conocimientos.

Por otra parte, el escritor crea un texto para transmitir un significado, pero no siempre se logra, ya que el lector según su interpretación de lo leído supone su propio significado. Entonces se puede decir que este significado se encuentra en el lector y escritor y no en el texto.

El papel del profesor es fundamental en el proceso de construcción para que los alumnos logren comprender un texto académico, de este modo los ayudará en la búsqueda de un significado compartido.

Y en este proceso de construcción de sentido, el docente podría colaborar contextualizando el texto (referencia al autor, a su obra) explicitando el propósito de la lectura, considerando las anticipaciones que los alumnos realizaron sobre el texto, estableciendo vinculaciones entre los conocimientos de los alumnos y los conceptos o categorías que el texto brinda y facilitando la participación de la mayoría de los alumnos. Como así también se deben dar algunas condiciones básicas para que los alumnos pueden ejercer como lectores autónomos en el aula, en primer lugar, poder operar sobre la relación tiempo-saber, la idea es que el alumno conociendo los propósitos hacia los cuales se orientan las actividades, puedan anticipar lo que va a suceder y por otro lado construir y conservar la memoria de la clase, que le permita registrar, recuperar lo aprendido y relacionarlo con lo que se está aprendiendo.

En las investigaciones realizadas a alumnos en instancias de examen oral y escrito se pudieron observar diferentes dificultades por parte de los mismos. Se pudo detectar imposibilidad de una correcta planificación discursiva tanto oral como escrita, incapacidad de comprender las preguntas realizadas por el profesor en examen oral, falencias en la cohesión textual, confusión de términos o autores y faltas de estructuras.

Por lo tanto, para tener un adecuado desempeño, un discurso debe ser planificado ante cualquier instancia ya sea oral o escrita, y para ello se requiere de ciertas habilidades tanto de producción como de comprensión.

 

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